Una pura y dos con sal

Una pura y dos con sal Este era el título de una telenovela que pasaban en la televisión hace algunos años o debería decir hace muchos años.

Lo he puesto a manera de título para marcar el inicio de lo que han sido mis relaciones con las mujeres, no queriendo quedarme atrás con otros blogs que leo, he decidido hacer pública mi vida privada...

Mi primera relación fue con una mujer mucho mayor que yo, nuestra relación se llevaba en buenos términos siempre y cuando yo hiciera todo lo que ella quería y cumpliera con las expectativas que me fijaba, sobra decir que era muy difícil nuestra relación llegando incluso al maltrato, de ella hacia mí, por supuesto!
Afortunadamente esta relación solamente duro año y yo emigré a mejores horizontes, pero no puedo menos que recordarla con cariño y agradecerle los buenos momentos que pasamos juntos.

Cabe mencionar que mientras mantenía esta relación llevaba de forma paralela otra, también con una mujer mayor, ella era completamente diferente, se preocupaba por mí y estaba al pendiente de todo lo que yo necesitaba, no le importaba que hubiera otra mujer en mi vida y tampoco que estuviera de mal humor, ella siempre tenía una palabra de aliento para mí, me escuchaba y me hacía sentir bien, aunque nuestra relación no estaba exenta de enojos y discusiones, pero al final siempre se contentaba conmigo.

Tiempo después por cuestiones de trabajo mantuve una relación ahora con una mujer de mi edad, bonita, atractiva, no porque las anteriores no lo fueran, pero ella tenía algo especial, siempre me escuchaba muy atenta a todo lo que tuviera yo que decirle, me aconsejaba y me hacía sentir bien, me decía que yo debía ser feliz y me exhortaba a creerlo, me ayudó a creer en mí y a pensar de manera positiva, cuando pude salir de la tristeza que me embargaba, la abandoné. Puede parecer duro, pero era lo mejor que podía haber pasado. Ahora hace tiempo que no la veo, tengo su teléfono y a veces pienso en llamarla, pero resisto la tentación y no lo hago, es mejor así. Aunque ella siempre está dispuesta a escucharme.

Tiempo después llegó otra mujer a mi vida, ella me hizo ver que lo mejor viene por añadidura y no se necesita dinero para ser feliz, me hablo de la distribución de la riqueza y del trato equitativo, se convirtió en una excelente administradora de mis bienes y dinero, se volvió extremadamente eficiente en detectar reuniones con mis amigos. Tiempo después, bueno, pues nos separamos.

Un saludo desde aquí a las mujeres que han compartido mi vida, mi maestra de primer año de primaria, mi mamá, mi psicóloga, mi esposa y .....bueno, aun tengo un capítulo que no termina de escribirse....

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